Cómo hacer que te pasen cosas buenas
¿Cómo hacer que te pasen cosas buenas? (Marian Rojas Estapé, 2021) es un libro de psicología positiva y mentalidad que desmonta la idea de “suerte” como simple azar: propone que muchas “cosas buenas” se entrenan desde cómo usamos la atención, gestionamos las emociones y rodeamos nuestra vida. La autora, psiquiatra y referente en salud mental, aplica neurociencia, psicología y casos clínicos para explicar por qué algunas personas parecen atraer más oportunidades y bienestar que otras.
El libro se estructura en torno a varios pilares: entrenar el sistema de atención, gestionar el estrés, cuidar las relaciones y trabajar con la realidad emocional, no contra ella. Una de las ideas centrales es que el cerebro actúa como un filtro: si le “entrenas” a detectar problemas y dramas, será experto en encontrarlos; si lo entrenas para percibir lo positivo, empezará a ver oportunidades, pequeños logros y motivos para agradecer, incluso en momentos difíciles. También se insiste en rodearse de “personas‑vitamina” (que en este libro Rojas ya ha trabajado en otros títulos) y en la importancia de la acción, no solo de la actitud.
Desde una perspectiva experta, el valor de la obra está en su equilibrio entre optimismo y realismo: no promete fórmulas mágicas, sino hábitos concretos de pensamiento, atención y relación que aumentan las probabilidades de que te pasen cosas buenas. Es especialmente útil para personas que se sienten estancadas, ansiosas o con la sensación de “no tener suerte”, porque enseña a cambiar la mirada, mejorar la regulación emocional y moverse con más coherencia entre lo que se siente y lo que se hace.
En el contexto de un emprendedor o creador de contenidos, el libro aporta claves para mantener la motivación, interpretar los fracasos como información y rodearse de estímulos que favorezcan la creatividad y las oportunidades (clientes, colaboraciones, nuevos proyectos), en vez de permanecer en una burbuja de queja o victimismo.
Ideas clave:
Lo que enfocas se convierte en tu “realidad”; la mente actúa como filtro.
Aprender a gestionar el estrés y las emociones negativas reduce el bloqueo mental y físico.
Rodearte de personas que te recargan energéticamente aumenta tus posibilidades de éxito.
La acción, aunque sea pequeña, es imprescindible para que las cosas buenas ocurran.
La suerte también se entrena, combinando mentalidad, hábitos y exposición a nuevas experiencias.
Aplicación práctica:
Una
persona que se siente “sin suerte” puede aplicar el ejercicio de anotar
tres cosas buenas al día, por muy pequeñas que sean, y revisar quién le
suma y quién le resta en el entorno. En el mundo digital o emprendedor,
esto se traduce en más disposición para probar estrategias nuevas,
hablar con distintas personas (networking, colaboraciones) y detectar
oportunidades que antes pasaban inadvertidas por el filtro del pesimismo
o el miedo.
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